martes, 14 de julio de 2009

PROMETEO. HASTA EL CUELLO EN EL FIBA 2009 Y MAS




Prometeo. Hasta el cuello ha sido seleccionada para participar de la VII edición del Festival Internacional de Buenos Aires que se llevará a cabo entre el 5 y el 18 de Octubre de este año. Las funciones se llevarán a cabo en el Teatro del Abasto, Humahuaca 3549, el martes 6 de octubre a las 21 hs y el lunes 12 de octubre a las 19 hs.
Mas información: Festivales de Buenos Aires

Además continuaremos con dos funciones mas luego del Festival Internacional de Buenos Aires los lunes 19 y 26 de Octubre a las 21 hs. en el mismo teatro. Entradas anticipadas $18 y el día de función $25.

domingo, 22 de marzo de 2009

Repique platense


"El agua se me escapa...se me desliza entre los dedos. Me deja huellas en las manos, manchas, relativamente largas de secarse solas o que requieren de un paño. Se me escapa y sin embargo me marca, sin que pueda yo hacer mucho.Ideológicamente es lo mismo: ella se me escapa, escapa a toda definición, pero deja en mi espíritu y sobre este papel algunas huellas, manchas informes"
"Del agua"
Francis Ponge

-I-
Prometeo se acaba de estrenar en el Galpón de Encomiendas y Equipajes de la Plata, espacio de La Grieta. Desde el vamos, un profundo agradecimiento. Siento afecto y, fundamentalmente, un gran respeto por la solvencia tanto del trabajo, como del espacio, que construyeron los integrantes de este colectivo platense.
Esta semana, luego del estreno, la obra inició una discusión en el blog de Daniel Badenes. El repique de los cruces da cuenta de cierto barullo que aquí, en Capital, no se provocó en la dirección que tomaron las opiniones plasmadas en: oficiodeblasfemar.blogspot.com. Bienvenida, entonces, la dicusión. Permitan mi palabra.
-II-
Se discute el contenido de la obra escrita, pero sabemos que éste se plasma como totalidad en diálogo con los múltiples planos que componen el espectáculo. Sin embargo, a la distancia del estreno, el texto tiene una carga predominante. No sólo en cierto protagonismo, sino en una pregunta vertebral que resignifica, aun hoy, la apuesta de esta obra ¿cómo el actor pone el cuerpo a esa materialidad de la palabra? En ese sentido, comparto una apreciación que realizó un invitado a los ensayos abiertos que realizamos en el Konex, a principios del año pasado. “El texto y la puesta están apareándose” Ese tipo de dialéctica no significa que sea un acto vivo, también lo puede ser mecánico. Y en esa fluctuación reside la radicalidad de la materia textual en relación a la puesta en escena. Antes de trabajar algunos puntos de la discusión, quisera abrir con un fragmento que escribí como prólogo del texto de la obra.
--III--
La palabra sustenta la fragilidad. Amalgama sentidos de una configuración inestable. Es unidad en rotación por geografía de cuerpos, acciones, impulsos. Y la argamasa de ese lenguaje en movimiento es nuestra totalidad posible. Las palabras respiran la contingencia de una danza que implosiona en melodías, tensiones, silencios. Un oleaje.
El texto se devela en la individualidad de los actores. La escritura fue permeable al trabajo que realizaron durante más de un año Paula Tabachnik, Eliana Antar, Darío Szraka, Diana Cortajerena, Emanuel Belser, Lucía Rossi y luego Diego Starosta. El punto de partida fue la tragedia que nos convoca, una primera versión y el diálogo constante con Starosta. Luego, el seguimiento de las improvisaciones de seis actores con sillas de madera, el agua como elemento constitutivo de la puesta y una idea del dispositivo escénico.
Mientras escribía, los actores componían partituras sobre las que se montaron las primeras versiones de la obra. Concretaban crecimientos en sus búsquedas y las reconocía en partículas de acción que me permitieron seguir escribiendo.
Algunas capas, subtextos de la obra, surgieron en la mesa de trabajo. Otras, fueron brindadas y descubiertas en los ensayos. Los andariveles de escritura y trabajo actoral han sido autónomos pero tejieron en su progresión un puente implícito. Esos puentes en la composición de una forma gestaron el plan dramatúrgico para este proyecto. Construimos un lenguaje donde el texto es una línea compositiva más, sobre un fondo de matices inherentes a esta dinámica de creación.
En esta pieza nos referimos al balbuceo de un héroe desmoronado. Trazamos una referencia de época pendular que, sin embargo, nos devuelve la sintonía fragrante de una historia reciente. Esas referencias se concretan a través del minucioso cincelado de nuestro lenguaje teatral. Allí, entonces, la primera tensión del material: una errática solvencia. ¿Quién recuerda a Prometeo? ¿Cuál es el sentido de trabajar con el mito de Prometeo en una época de mitologías astilladas? ¿Cuál es el peso político de una evocación de la tragedia?
Se respetó la anatomía estructural de Prometeo Encadenado de Esquilo. Los vínculos y la parábola en el desarrollo de los personajes. Tuvimos en cuenta que evocar y representar una tragedia contiene, intrínseca, una maniobra esencialmente violenta: traspolarla al presente. Quizás, en Prometeo encadenado más que en otra tragedia, el desarrollo de la acción se desenvuelve en una contradicción de los acontecimientos más que en un acontecer en sí. Bien puede haber acción sin actividad o movimiento. Hay un movimiento de los interlocutores, más o menos dinámico, pero esto no es lo determinante de la acción. Todos los personajes acuden al héroe para que devele la causa y el secreto de su encierro. Mientras, un dios traicionado aguarda por desatar su ira. Sabemos de antemano el destino de Prometeo y sin embargo la obra se sostiene en los relatos; en una supuesta recomposición de los hechos.
--*--
Planteamos una puesta en escena desde la imposibilidad de contener el peso de la tragedia. Por lo tanto, evocar será una forma de dislocar lo evocado. En cada evocación, estalla la temporalidad mítica y nuestro Prometeo/Pontani ya no tiene nada que develar, destila un tanteo por las palabras que le permiten confrontar una época oscura.
Esquilo fue una cartografía sobre la definimos nuestro designio. El artificio demuestra su inestable mecanismo sobre la marcha. En Prometeo. Hasta el cuello hay un “Afuera” y un “Adentro”, que funciona por acumulación de un discurso político y el drenaje del mismo mediante relatos confesionales. Una dialéctica de cuatro movimientos y un epílogo: el martirio de Prometeo ya no se presenta en la acción de un águila que devora eternamente sus vísceras, sino en la circularidad del relato.
Hay un Coro que tendrá un carácter regresivo. Se disgregará hasta contener apenas la fibra de un monólogo, donde Hermes/Camoranesi tiene como único mensaje martillar su 9 milímetros sobre un héroe en desgracia. Io/Tobar, es la desterrada; la instancia sensorial de una licencia poética que devela el artificio de una representación agotada. Fuerza y violencia/ Rodríguez y Hefesto/González, en su carácter andrógino, desarrollan una relación tan bufonesca como filosa. En el medio, una radio y los retazos de una discusión sobre el aislamiento. Océano/ Basualdo y Coro de Oceánides/Silvina Basualdo serán hermanos, con las implicancias que denota la arbitrariedad de construir esa relación en territorio hostil. Silvina Basualdo, un contrapunto a la violencia naturalizada que se desarrolla en el cuarto; Basualdo, la mella del oportunismo. Por último hay una anécdota sobre el encierro y una traición en tiempos electorales.
La música y el tempo de la lluvia, utilizados en esta puesta, resultan tan fundamentales como la danza creada por los actores y las sillas. Palabras lavadas, criaturas que agotan hasta el último resto de energía en una coreografía de la incomodidad y el despojo. Un cuarto les da cobijo, ellos merodean, ajustan su pasado en el resguardo de un techo que se les viene encima.
--*--
Mito-tragedia-política. Una particular mirada de la historia y de la derrota. ¿La representación de un lenguaje en tiempos donde lo político se transfigura en caricaturas y borrones? Si el mito se elabora con monumentos fijos del lenguaje, a los que se les solicita reencarnaciones permanentes, conjuga sus materiales recomponiendo ruinas de ocurrido. Definitivamente incompletos, borroneados. Un tratamiento de lo político no será dosificar parodía, cinismo o apego lacrimógeno al relato de los vencidos; sino componer desde la particularización de las heridas. La descarnada fragilidad de una memoria fragmentada es también una herida.
Las resonancias que abre el material pueden ser múltiples. Proponemos abrir, evitar la clausura de una discusión posible. En la obra hay claros referentes que no se nombran y que surgen potenciados como materia fulgurante: un movimiento, una época, una pasión; discursos, palabras. La tensión de acciones en el vacío.
Febrero-Marzo 2007

--IV--
“Para vivir la mitología Prometeica, es necesario distinguir entre la Historia y la imaginación. Más importante que estos dos actos es el DURANTE que llena sentimentalmente el VACIO.”
“Prometeo”, Glauber Rocha.

Es cierto lo que señaló Chávez: la pieza sienta una posición. Se planta, incluso, en su frenética composición escénica. La duda fue una instancia inicial, de charla entre los compañeros del elenco; las preguntas trazan aún su recorrido sobre el material. Preguntas latentes, en mi caso, sobre la forma no sobre el contenido. Este diáloga con las resonancias, con ciertas preguntas que gravitan en cada espectador, en cada función. Como en este caso.
Lo de “Sabato hasta el cuello”, es una chicana que mea fuera de lugar. Sobre “los lugares comunes” y el no aporte de la obra, no diré más. Sólo remito a los posts. Son opiniones y su peso no configura ninguna verdad. Hay sí, una instancia verdadera en el acontecimiento, historia y vida, que a todos, en diferente manera, nos atraviesa. Nos incomoda.
--V--
Luiggi Nono hizo una versión sinfónica de Prometeo. En “El error como necesidad” escribió: Es muy difícil escuchar, en el silencio, a los otros. Otros pensamientos, otros ruidos, otras sonoridades, otras ideas. A través de la escucha, intentamos habitualmente encontrarnos a nosotros mismos en los otros. Queremos encontrar nuestros propios mecanismos, nuestro propio sistema, nuestra racionalidad, en el otro.
Hay en esto una violencia totalmente conservadora. En lugar de escuchar el silencio, de escuchar a los otros, esperamos escucharnos todavía una vez más a nosotros mismos. Esta repetición es académica, conservadora, reaccionaria. Es un muro elevado contra el pensamiento, contra aquello que no es posible explicar, todavía, actualmente. Es el producto de una mentalidad sistemática, basada en los a priori interiores o exteriores, sociales o estéticos. Amamos el confort, la repetición, los mitos; amamos escuchar siempre la misma cosa, con sus pequeñas diferencias que nos permiten demostrar nuestra inteligencia.”

--VI--
No es necesario pergamino militante para tratar estos temas. Nací en los ochenta y tuve, en distintas situaciones y experiencias esa derrota como background. Hablo de una derrota generacional. ¿O ni siquiera en esto estamos de acuerdo? ¿De qué estamos hablando? Pincelada fina de una historia desquiciada. Sí. No hace falta que me ampare en testimonios, hay varios en mí desde que maniobro el recuerdo. Y eso también es una herida. La palabra no dispara por elevación. Es concreta. ¿Walsh es Montoneros? ¿Walsh es el replicante documento? ¿O es eco hiriente que atraviesa la temporalidad circuntancial del afamado documento? ¿Es textura inherente a la experiencia? ¿Pincelada fina?; ¿O es movimiento que rompe el pincel, desparrama la tinta y explosiona el trazo?
La seguimos...
Juanjo Santillán.-
links:

lunes, 23 de febrero de 2009

RE- ESTRENO EN LA PLATA

Si, señoras y señores, vuelve Prometeo. Hasta el cuello luego de unos meses de descanso y reformulaciones.
Volvemos al ruedo con presentaciones en la ciudad de La Plata, mas precisamente, al "Galpón encomiendas y equipajes" del grupo La Grieta, ubicado en 18 y 71.
Las funciones serán los sábados 14, 21 y 28 de Marzo a las 21 hs.

Están todos invitados.

www.lagrieta.org.ar

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Nota de la revista digital Ruleta China

DE LA IMPOSIBILIDAD DE LA ACCIÓN A LA POSIBILIDAD DE LA PALBRA


POR LÍA NOGUERA


Rescribir un clásico, rescribir una tragedia, deviene en una tarea en la cual las estructuras significantes del intertexto que se transponen se actualizan con el fin de hacerlas decir “algo nuevo” sobre nuestra realidad, sobre nuestros propios mitos cotidianos. Sin lugar a dudas, el teatro argentino se ha valido en muchas ocasiones de las tragedias griegas para intentar comprender, a partir de los conflictos trágicos que ellas plantean y su posterior resignificación, diferentes traumas que han atravesado diferentes zonas de nuestra propia sociedad. Pensemos si no en Antígona Vélez (1951) de Leopoldo Marechal, El reñidero (1964) de Sergio De Cecco o la Antígona furiosa (1986) de Griselda Gambaro, entre tantas otras.

En esta ocasión, el texto de Juan José Santillán, Prometeo hasta el cuello, que toma la tragedia de Esquilo, Prometeo encadenado, y que es llevada a escena bajo la dirección de Diego Starosta -primero en la Ciudad Cultural Konex y luego en el Teatro del Abasto- se propone indagar sobre los pasados años setenta en la Argentina a partir del personaje de Augusto Pontani, quien ha cometido traición durante una interna política. El héroe es encerrado e interrogado constantemente por dos personajes, quienes a fuerza de palabras intentan descubrir el secreto que oculta nuestro Prometeo argentino.

Distribuidos en un espacio casi claustrofóbico, una caja en la cual constantemente, y de forma incipiente, cae una lluvia que refiere metafóricamente el castigo prometeico, como así también, a la perseverancia en lo trágico -y enmarcados por un coro que reintensifica la opresión que vive el protagonista de la acción- los actores se desplazan por la escena haciendo notar que la mayor intensidad está puesta en “la palabra” y todas las interacciones se mediatizan a partir de su utilización violenta. Por lo tanto, el trabajo del cuerpo se relega ante un discurso denso en cuanto a las referencias políticas que vehiculiza, provocando en el espectador la necesidad, casi imperiosa, de recurrir al texto dramático con el fin de reponer todo el universo simbólico al que refiere Santillán.

Si bien, del Prometeo esquiliano quedan sólo esquirlas, se puede reconocer que éstas siguen remitiendo a la imposibilidad por parte de un sujeto de intentar superar aquello que está por encima de su propia ubicación en el plano social: ya no es un hombre enfrentado a los dioses sino su enfrentamiento a un aparato político que se presenta como desarticulador de su propia experiencia. Entonces, el héroe deviene en mártir que rápidamente deberá ser apuntalado por un arma que culmina sellando sus palabras y por lo tanto coronando su derrota. Así lo dice el programa de mano: “La muerte y la vida confunden sus contornos. Ya no hay héroe ni traidor, sólo queda acontecimiento.”

http://www.ruletachina.com/review/rch10/teatro/index.html

ULTIMA FUNCIÓN DEL AÑO!

Este sábado 29 de noviembre es la ultima función del año de Prometeo. Hasta el cuello.
Para todos aquello que no pudieron venir aquí esta su oportunidad, para quienes ya la vieron y desean volver, aquí esta su oportunidad.
Los esperamos!

Sábado 21 hs
Teatro del Abasto. Humahuaca 3549 CABA
reservas:4865-0014

martes, 18 de noviembre de 2008

Premios Teatro del Mundo 2008

Prometeo. Hasta el cuello ha sido destacada en los siguientes rubros para los Premios Teatro del Mundo 2008, otorgados por la Universidad de Buenos Aires.

Dirección: Starosta, Diego
Dramaturgia: Santillán, Juan José
Escenografía/diseño espacial: Julian Romera
Diseño de títeres, objetos y mecanismos: Della Pittima, Duillio





martes, 28 de octubre de 2008

Presentación en " Buenos Aires Sala Abierta"

Prometeo. Hasta el cuello formará parte de "Buenos Aires Sala Abierta" el Sábado 8 de Noviembre a las 21 hs.
La función se realizará en el teatro donde se encuentra actualmente en cartel, Teatro del Abasto, Humahuaca 3549. Tel 4865-0014.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Nota de la revista LLEGAS A BUENOS AIRES

Una Tragedia Argentina



Pontani lo sabe: “Soy cadáver”, dice. Seguramente lo sabía desde mucho antes de que Rodríguez y González lo encerrasen en ese departamento. El ha traicionado a los dioses de su Olimpo –tan módico y poderoso como que es el único vigente– y tarde o temprano lo pagaría. Pero le queda una carta por jugar: sabe algo que resulta vital para sus superiores, que saben que lo sabe. Por ese dato deseado, la reclusión de Pontani se llena de gente y de discursos: su rebeldía despierta simpatías y miedos a un castigo generalizado, y también la reprobación de quienes no están dispuestos a sacar los pies del plato por convicción o apenas para salvar el pellejo en medio de tanta turbulencia. Fuera de la caja en donde esto acontece se encuentra el coro. Su sola presencia, incluso antes de cualquier palabra, anuncia la inexorable tragedia. Pero el coro se va desmembrando y, asumiendo distintos roles, “entra” en esa caja que es celda y departamento: estamos en los tempranos años ’70, y no hay modo de no estar involucrado, no hay afuera. Del techo cae agua. Una gota, otra. Su ritmo y su intensidad y su volumen crecen más y más. Este diluvio no se explica sino como castigo, pero desde dentro parece no ser advertido: fieles servidores o traidores, a todos los envuelve la misma tormenta, y chorrean y chapotean sin siquiera notarlo. Están muy ocupados en sus debates internos y mutuos pases de facturas. La rebeldía debe ser ahogada, pero todos, que no solo Pontani, están hasta el cuello. Cada movimiento es un peldaño más en el descenso de una feroz interna partidaria. A quien tenga presente el Prometeo encadenado de Esquilo no le será difícil encontrar a este titán en Pontani, así como podrá ver la montaña del Cáucaso en ese departamento. Sin embargo, el texto creado por Juanjo Santillán en nada exige estas referencias, pues su relato se sostiene en su propia potencia y solidez. El trabajo del elenco –gente de El Muererío Teatro, incluido su director, Diego Starosta– agrega extrañeza y distanciamiento: esos seres son tan inmensos como lejanos, y distan de nosotros, público modelo 2008, no por la violencia latente, sino por la actual ausencia de fervor, de sangre en las venas, de poner el cuerpo en lo que se piensa. Todo en esta puesta provoca inquietudes y sensaciones, raras siempre, queribles muchas, tristes otras. Como invitándome a reaccionar, pienso al salir: “Es la política, estúpido. Y es el teatro”. Dicen los que saben que Prometeo encadenado era la primera de tres obras, habiéndose perdido las dos siguientes, Prometeo liberado y Prometeo portador del fuego. ¿Qué habría sido, entonces, de Pontani? ¿Sería hoy un destacado ecologista, un oculto y exitoso empresario, un militante social de los barrios marginales, uno de los treinta mil desaparecidos? Como fuere, en un punto en el que su camino se bifurcaba, hubiese debido decidirse entre la amargura y el cinismo. Mientras tanto, en otra montaña, Sísifo sube su roca hasta la cima de donde cae y vuelta a empezar por siempre y para siempre. Pero Sísifo se mira en la reflexión de Albert Camus y se ríe de su absurda existencia. Pontani, el rebelde, no puede reír: el manual del militante dice que debe tomarse todo –incluso a sí mismo– demasiado en serio.

LUCHO BORDEGARAY

sábado, 13 de septiembre de 2008

RE-ESTRENO 20 DE SEPTIEMBRE

RE-ESTRENO 20 DE SEPTIEMBRE-21.00HS.
FUNCIONES: SÁBADOS -21 HS.
TEATRO DEL ABASTO-HUMAHUACA 3549-CABA
ENTRADAS $20, ESTUDIANTES $15, JUBILADOS $10
RESERVAS:4865-0014

martes, 2 de septiembre de 2008

NOS ESTAMOS PREPARANDO PARA VOLVER

El 20 de Septiembre re-estrenamos en el Teatro del Abasto, Humahuaca 3549 / Ciudad de Buenos Aires/ Tel.: 4865-0014/ www.teatrodelabasto.com.ar
Las funciones serán los sábados a las 21hs.

sábado, 2 de agosto de 2008

ULTIMAS FUNCIONES EN LA CIUDAD CULTURAL KONEX

Luego de 4 meses ininterrumpidos en la Ciudad Cultural Konex realizamos las 4 ultimas funciones.
Sábados 2 y 9 21.30hs
Domingos 3 y 10 20.30hs.

Ciudad Cultural Konex/ Sarmiento 3131.
Las entradas se pueden adquirir en la boletería del teatro o por Ticketek al 5237-7200

viernes, 18 de julio de 2008

Función especial en el marco del Cicrit

Haremos una función el martes a las 20 hs en el Konex, en el marco del II encuentro del Círculo Internacional Itinerante de Crítica Teatral. Participaran crítico e investigadores locales y Omar Valiño (Editorial Tablas Alarcos, Cuba), Santiago Fondevila (Diario La Vanguardia, Barcelona), Nel Diago (España), Doctor en Filología Hispánica, Profesor Titular de Historia del Teatro en la Universidad de Valencia, crítico teatral (Cartelera Turia, Primer Acto.) y Genoveva Mora (Revista El Apuntador, Ecuador) Los críticos realizaran una sesión de trabajo y devolución de la obra el miércoles 23 a las 12 hs en el Centro Cultural de España en Buenos Aires (Paraná 1156). La entrada para la sesión de trabajo es libre y gratuita.

miércoles, 25 de junio de 2008

SEGUIMOS CON LAS FUNCIONES EN EL KONEX

Seguimos con las funciones en la Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131, los Sábados 21.30 hs y los Domingos 20.30 hs. Las entradas se pueden adquirir en la boletaría del teatro o por Ticketek al 5237-7200.


video

miércoles, 4 de junio de 2008

Nota de Esteban Rodríguez: desde La Plata. Grupo La Grieta


ENCAJADOS


¡Ay, Prometeo!, gimo al ver tu dolor.
Esquilo


por Esteban Rodríguez

“Prometeo hasta el cuello” es la reescritura que hizo Juan José Santillán de la obra de Esquilo. Una obra dirigida y puesta en escena por Diego Starosta, estrenada en el Konex en mayo y junio de este año, con un elenco integrado por el grupo “Muererío Teatro”.

“Prometeo encadenado” es el punto de partida para atreverse a contar una historia que muy pocos se animan todavía a relatar y muchos menos a discutir. Prometeo será recordado para poner el dedo en la llaga, para pensar el problema de la “traición” en la Argentina de los ‘70, al interior de las organizaciones armadas, pero también para pensar una temporalidad desquiciada con la que tuvo que medirse una generación entera.

Las historias que cuenta Santillán son historias perforadas con frases hechas. Todos los actores cargan palabras pesadas que no comprenden, o comprendiéndolas desconocen las consecuencias, o sabiéndolas también, se creen invulnerables y siguen adelante, para darse la cabeza contra la pared, y no solamente la cabeza y no solamente sus cabezas.

Actores que hablan un relato que saben de memoria, que inspira piedad –no lo vamos a negar- porque son hombres que no saben y juegan a saberlo todo. Algunos llaman a eso estupidez. Lenin lo llamaba “izquierdismo” y parece que fue una suerte de “patología” muy difundida también en la Argentina de aquellos años. Confundir el propio deseo con la realidad, la actitud político-ideológica con las circunstancias objetivas, o como decía Walsh: querer imponer nuestros esquemas a la realidad puede costar demasiado caro. Un paso más y la verdad se transforma en error. No basta la verdad para convencer a los otros y mucho menos para vencer al enemigo.

Los relatos a través de los cuales son hablados están dislocados por una historia que se les escapaba de las manos. Los actores juegan un papel ensayado varias veces; una derrota practicada por las generaciones pasadas y que oprimen como en el limbo, el cerebro de los vivos. La historia no iba a fallar, los iba a pasar por arriba.

Todos juegan a improvisar una historia que estaba escrita en el aire, que se respiraba en el ambiente y en la estupidez de muchos –tal vez demasiados- dirigentes setentistas. Algunos la llamaron “la voluntad”, sin advertir que la Historia estaba del otro lado practicando puntería. Walsh lo vio clarito en su momento, y se los dijo de frente: Hay un déficit de historicidad que, sumado al militarismo y al ideologismo, nos convertirá en otra patrulla perdida. Hay que resistir junto al pueblo, sin delirios de grandeza y pensando en largos plazos. A Walsh no se le escapaba que sus palabras estaban llegando demasiado tarde para organizar el repliegue. Muchos creyeron que estaban cargados, que iban a ligar en la próxima mano, se les escaparon todas las señas del otro, no quisieron ver el ancho de espada, estaban cebados, lanzados hacia delante, era demasiado tarde.

Nota entera: : rodriguezesteban.blogspot.com/

miércoles, 21 de mayo de 2008

Faltan dos pisos para el aula 520


Ayer estuvimos en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA con Araceli Arreche y su comisión de alumnos/as. Resulta que el aula 520, que envalentonado señalé como punto de encuentro en el post anterior, NO existe. Nunca existió, señores. Fue, digamos, casi una (pre)visión prometeíca. Y sabemos que nuestro Prometeo leyó mal las cosas que supo preever. Y así le va. Sepan disculpar quienes divagaron insistentemente por el predio de Calle Púan. Incluso, hubo pedido de escaleras al cielo para alcanzar el inexistente piso 5 y también --cuándo no-- fundamentalistas a cocochito que intentaron despegarse del suelo para alcanzar el aula inexistente. En fin, perdón por el furcio del aula y sobre todo gracias a quienes allí estuvieron. Enriquecedor el intercambio. Gracias Araceli y los chicos/as por el tiempo, la atención y la palabra.

lunes, 19 de mayo de 2008

El miércoles estaremos en Filosofía y letras UBA

Invitados por Araceli Arrache, el próximo miércoles a las 19 hs estaremos en el aula 520 de la facultad de Filosofía y letras de la UBA (Puan 470)

domingo, 18 de mayo de 2008

Nota de Eugenio Maestri: Revista Viva




Para ver en grande, clickea por favor sobre la nota.

viernes, 16 de mayo de 2008

Desmontaje -- Día 1-- Nueva etapa


Hoy comenzamos a trazar los primeros bocetos para el desmontaje de la obra. La única consigna se liga a la posibilidad de abismarse en lo mensurable de un trayecto recorrido. La forma que tomará este nuevo trabajo...pues bien, no lo sabemos. Sospechamos el impulso que nos mueve a percibir instantes donde surge la particularidad de cada cada actor; donde se devela el proceso de su creación sobre el material que dio cuerpo a la obra. Quizá sea una suerte de "lado B" de nuestro "Prometeo hasta el cuello", un espectáculo del espectáculo. Breve y colocado en la intensidad de una indagación personal. Conciencia, atención de la búsqueda que se plasma en la individualidad de los actores. Implosión de los materiales. Nuestro Prometeo irradia puentes para ponernos en tensión con lo creado. En esta primera instancia, planteamos una gran libertad para gestar los materiales de cada intérprete; la única restricción es tender puentes individuales con la obra. Particularizar esos lazos. Hoy pasamos por dudas, angustias, temores, ansiedades y por qué no, cierto aroma trágico --que ya, a esta altura, es nuestra fragancia patentada-- ante la aspereza de lo nuevo. Y sin embargo, por los trabajos que vimos pasó la voz del pequeño Joshua y su aporte a la composición de una Rodríguez exasperante; una intertextualidad de voces para dar cuerpo a Pontani; una remix de Silvina Basualdo entre Pizarnik, Cortázar y un discurso de Evita Capitana. También, un disección gala de nuestra Asistente general, con textos de Corneille, electrocardiogramas y cuadernitos Gloria. Los espejos de algunos personajes de la obra en el cuerpo de González. Y el relato de Elisa Tobar -Io- Lucía Rossi desgarrado entre Patti Smith y resonancias personales. Bien, acá estamos.



¿Qué es "el distanciamiento" del que Brecht hacía una máxima para la actuación del actor? Es una puesta en evidencia en la actuación misma, de la brecha entre ésta y lo real. Pero en un nivel más profundo es una técnica de desmontaje de los lazos íntimos y necesarios que unen lo real al semblante, lazos resultantes del hecho de que esta última es el verdadero principio de situación de lo real, lo que localiza y hace visibles los brutales efectos de la contingencia de lo real"

Alain Badiou en "Pasión de lo real y montaje del semblante".




Y sumo un poema del pintor ruso Kazimir Malevich. Palabra inspiradora de estos días. Y quizá, por qué no, de este nuevo proceso.

...Para escuchar el hálito de un día nuevo en el desierto
lávate el oído, borra los días antiguos, sólo así
serás más sensible y más blanco
pues mancha oscura ellos yacen sobre tus hábitos
en la sabiduría, y en el soplo de la ola
se dibujará para tí lo nuevo.
Tu pensamiento encontrará los contornos, imprimirá el sello de tu rumbo.



Es ese oído que es preciso lavar para encontrar los contornos. La atención se cumple como invención del contorno, sello de un rumbo, y no a través de la captación de una idealidad preexistente. Malevich nos dice qué es el acto sustractivo: inventar el contenido en el lugar mismo de la diferencia mínima, donde no hay casi nada. El acto es un "día nuevo en el desierto."

sábado, 10 de mayo de 2008

lunes, 5 de mayo de 2008

RESONANCIAS

Función del 3/05/08. Comentarios de Hernán.

"Te cuento que estuve en el teatro anoche y disfrute de la obra que es increíble. Me gustaron la puesta, las actuaciones y las alegorías, me pareció interesante, armónica y homogénea. No había visto obras tuyas anteriores, pero me gusto mucho esta. La metáfora de la gotera permanente y cambiante, in crescendo, diluviando un escenario lleno de peronismo decadente y de alguna manera castigado por un Zeus omnipresente con militantes decadentes de manos vacías. La presencia de discursos a modo de coro sin explicaciones tacitas y música incidental armoniza la obra. Me gusta sentir teatro cuando voy al teatro, creo que eso lograste."

lunes, 28 de abril de 2008

Mijail Bulgakov: El maestro y Margarita


"El perdón y el amparo eterno"

Capítulo 32

Escucha el silencio --decía Margarita al maestro, y la arena susurraba bajo sus pies descalzos-- escucha y distruta del silencio. Mira, ahí delante está tu casa eterna, que te han dado en premio. Ya veo la ventana veneciana y una parra que sube hasta el tejado. Esta es tu casa, tu casa eterna. Sé que por la tarde te irán a ver aquellos a quien tú quieres, quienes te interesan y no te molestan nunca. Tocarán música y cantarán para tí y ya verás qué luz hay en la habitación cuando ardan las velas.
Dormirás con tu gorro mugriento de siempre, te dormirás con una sonrisa en los labios. El sueño te hará más fuerte y serás muy sabio. Y ya no podrás echarme. Yo guardaré tu sueño.

Así habló Margarita, yendo con el maestro hacia su casa eterna, y al maestro le parecía que las palabras de Margarita fluían como el arroyo que habían dejado atrás, y su memoria, intranquila, como pinchada con agujas, empezó a apagarse. Alguien dejaba libre al maestro, igual que él acababa de liberar a su héroe creado, que había desaparecido en el abismo, que se había ido irrevocablemente, el hijo del rey astrólogo, perdonado en la noche del sábado al domingo, el cruel quinto procurador de Judea, el jinete Poncio Pilatos.-

Que los cumplas felíz, Claire

El mismo mar nos pierde; nos encuentra y nos pierde. Tema de las olas: se arman, desobedecen, las crea el viento -¿su amor?- y se derrumban para volver a armarse con restos de olas anteriores, idénticas. Historia de amor: la planicie del mar, el viento que la oprime, y todo se levanta para perderse. Y todo tiende a disolverse contra una línea de aguas eternas y sol dilapidado llamada mar. Mar: abundancia de sinsentido humano. Alegorías: mostrar que desde un fondo de mar, marino, vendría la vida. Marina, salina, inmensidad de fuerzas.

domingo, 27 de abril de 2008

Crítica de Diego Braude, Imaginación atrapada

“Prometeo. Hasta el cuello”: La muerte del héroe


Una caja que es escenario. Cuatro otros personajes sentados a los costados. Agua comenzará a caer, muy de a poco (al inicio). Fuerza / Violencia y Hefesto - Rodríguez y González – llevan a Pontani – Prometeo – a una habitación. Lo van a guardar, o lo van a matar. Interna política en épocas electorales. Él ha traicionado, Titán de saco y pantalón. Quieren algo que él, Pontani, Prometeo, tiene. Zeus también lo quería, el secreto de su fin. Pero Pontani y Solano – Zeus - son mortales, no dioses ni titanes. Todo es reducido a una mezquina humanidad, la del poder que, por un tiempo, hace que ellos, probablemente, se vean a sí mismos con letras mayúsculas. Los demás hombres - que, a lo sumo, son "las bases" - sólo aparecen en el relato.
Pontani, acá, no expone, como en Esquilo, sino que contrapone. Todos los personajes (los que ya están adentro, los que irán entrando), son parte de una misma voz que discute consigo misma. Uno de los personajes (a quien todos esperan; el mensajero), marca escénica que termina operando como acento a prestar atención, es quien había dado la señal de comienzo de las acciones. ¿Hay, aparte de estas voces, una Voz que dirige desde afuera, que ya sabía que todos ellos estaban ahí para representar el drama de Pontani?

Internas políticas, campañas, chicanas. Militancia de aquí, ahora, de antes, mucho antes. Cinismo / Idealismo. El primero es tentador, más realista - ¿sí? -, el segundo (el de Silvina Basualdo – las Oceánides -), parece dulce, pero inútil, inocente, fuerte y débil a un tiempo. Pero Pontani no existe sin ninguno de los dos. Pontani sabe que está muerto, que sólo está demorando. Se divierte discutiendo con Rodríguez y González que, en definitiva, son dos caras de una misma moneda; sicarios y bufones ácidos simultáneamente, lo que queda de un discurso o de varios. Pero es el otro personaje, con mucho menos diálogo, el de Silvina, el que sostiene, sólo por el hecho de existir. En Esquilo, las Oceánides son un coro amigable hacia Prometeo, lo escuchan para que él hable. Silvina Basualdo no está ahí simplemente para que Pontani exponga, sino que lo defiende, lo incita a rebelarse; lucha por una causa perdida, una que, probablemente, ni siquiera exista más, pero lo hace de todas maneras.

Lo circular merodea permanentemente, un círculo vicioso que parece carecer de síntesis. Frases, terminologías, anécdotas, apuntan sobre diferentes épocas del peronismo – que es lo mismo que decir que habla de los últimos 60 años de historia argentina -, pero no lo cierran como discurso. Para cada espectador su experiencia, su conocimiento o ignorancia, seguramente producen diferentes lecturas y posicionamientos frente a la obra.

El afuera, extraño, complementario, individual, contiene a los personajes que luego se suman a este espacio escénico acentuado. Este afuera tiene algo de performático, más libre, en cierta manera, que el adentro. Afuera, hay música, mientras adentro buscan encender una radio que no termina de captar nada. El adentro se ilumina con fuentes de luz que nunca terminan de cubrir todo; en el afuera, dos pines blancos bañan a los cuatro personajes que esperan su entrada. El adentro es, probablemente, demasiado potente, pero puede elegirse el afuera. ¿Existe esa dicotomía? ¿Cómo es elegir el afuera? ¿Cómo es elegir el adentro y no ser consumido? ¿Es posible elegir?

Entre los personajes, el contacto físico sólo existe como violencia, violencia que está presente también en el texto, mientras se van cubriendo de agua. Todo parece dirigirse hacia un final que es volver al mismísimo principio. ¿Es Pontani Prometeo, o sólo uno más? ¿Cómo quebrar el círculo? ¿Cómo elaborar una síntesis?


NOTA ENTERA: http://www.imaginacionatrapada.com.ar/Teatro/prometeo-hasta-el-cuello.html